Hoteles de Matanzas

Casi finalizando el siglo xix se proyectó la edificación de este hotel y no fue más que eso, un proyecto. Es evidente que formaba parte de un plan de explotación y desarrollo turístico en la ciudad, que se venía gestando por parte del capital norteamericano en un período que se caracterizó por el aumento de sus inversiones y penetración en la economía cubana. El momento histórico 1892–1895, fecha esta última en que se inicia la Guerra de Independencia, parece ser la causa por la que no se ejecutó.

siglo xix: 1864

Se dio a conocer en el año 1829, como fonda a localizar en la calle Contreras. En 1860 se hospeda en ella Señor Durán, comisionista de las más notables fábricas de los Estados Unidos y editor de la Guía del viajero por dichos estados.

Antigua y acreditada son calificativos que utiliza la prensa para referirse a ella en 1864. Por esa época es su propietario el Sr. Lena y se anuncia que el establecimiento que viene brindando un esmerado servicio desde hace tiempo se traslada a la calle de Medio para una casa de alto y bajo, donde estuvo el escritorio de los Sres. Estéfani y López.

Es a partir de su instalación en la calle de Medio que alcanza la categoría de Gran Hotel y Restaurante.

Ubicado en Jovellanos No 7901 entre Contreras y Milanés su nombre sugerente no da lugar a dudas de la sociedad de dos amigos. Antonio Chong, su propietario, vino a Cuba en 1923, a la edad de 18 años y es ciudadano cubano desde 1945. El negocio funcionó como fonda desde 1900 hasta 1952, con el mismo nombre desde sus inicios y sus propietarios eran: José Chong y José Lin. El primero era pariente de Antonio y el último se vincula al negocio y se sitúa al frente del mismo en 1928.

Se describe en 1841 como casa de mampostería de tres pisos, inmediato al mar. En 1845 Mr. E. Babin –su dueño–, para dar a su casa todo lujo y comodidad agregó al hotel las dos casas inmediatas, pudiendo ofrecer magníficas habitaciones independientes y ventiladas, ya que muchas, estaban a la brisa y con vista a la bahía.

La localización de este edificio, no ha podido ser precisada; consideramos que la referencia a tres pisos sea un entresuelo, partiendo de elementos que valoramos en otros inmuebles como es el caso del ocupado por La Diana.

Su posible relación con otros edificios de la ciudad a los fines de esta investigación, como es el caso del denominado de Los Cien Mil Pesos, no deja de ser una hipótesis.

La primera referencia a él lo ubica en Ayllón No 9 esquina a Contreras.

Posiblemente llegara al siglo xx y funcionara como tal; pero su emplazamiento cercano al muelle tal vez le dio mala fama, por lo que los directorios de época no lo mencionan. En la zona se multiplicaron casas de huéspedes y hoteles que de hecho se convirtieron en fondas y posadas, y a veces en casas de cita. De dos plantas, en la actualidad sólo quedan sus muros de carga, y estos también están destinados a desaparecer. La construcción del Viaducto y un posible mejoramiento del acceso a la calle Contreras de los vehículos que por él transiten puede ser el fin de este edificio.

Esta denominación a dos hoteles de la ciudad, coincidentes en época, debe responder a dos razones: la elegancia, buen gusto y exquisitez de todo lo francés, o y me inclino más por esta última– a que estos, según categoría de hoteles europeos, no tenían servicio baño en cada habitación, era colectivo por piso, o uno para 4 ó 5 habitaciones.

Su localización: próximo o al frente del Paradero de Sabanilla (en la actual Calzada de Tirry), en los números 38 y 40. Tiempo después abarcó también los números 36, 42 y 44.

En 1861 se tiene ya noticias de este y en enero 7 de 1863 La Aurora del Yumurí anuncia que se acaba de abrir, propiedad de la Sra. Hipólita Durant un hotel llamado El Ferrocarril frente a los paraderos de La Habana y Matanzas.

Hotel París (1902-1962)

El nombre de este hotel por sí solo da idea de excelencia, no defraudada, para quienes así lo imaginaron y visitaron o se hospedaron en él.

En 1942 se anuncia como: “Hotel Gran París” [...], sitio fresco, saludable y el de mayor tránsito interprovincial de la ciudad de Matanzas. Tiene 40 espaciosas y confortables habitaciones, la mayoría con baño y servicio intercalado y capacidad para 60 personas cómodamente alojadas.


Tempranamente debió fundarse cuando la única noticia que de él se tiene se refiere a la desaparición del edificio donde estuvo instalado, y cuando ya ni siquiera funcionaba como tal. A pesar de eso, hay cosas que lo distinguen: Es uno de los pocos hoteles que existieron en el barrio de Versalles en el siglo xix, se clasifica como un hotel americano, que desaparece por un incendio, y hay cobro de seguro.

Perteneció a Don Bernardo Junco y Morejón y el hotel al Sr. Hewit. Ambos tenían aseguradas sus propiedades: el primero el inmueble, el segundo el mobiliario.

El proyecto de construcción del motel El Río en las afueras de la ciudad responde, desde que fue concebido, a nuevos conceptos.

Se emplaza próximo al río Canímar, en la carretera Matanzas - Varadero y cuenta con piscina, court de tenis, de baloncesto y una gran escalera hasta la orilla del río para el acceso a los yates de turismo, además con 30 habitaciones equipadas con todo lujo y confort.

Al triunfo de la Revolución el inmueble no se correspondía con el proyecto original y años más tarde comienza a ser utilizado como Hospital Psiquiátrico.

Dos hoteles de la ciudad se nombraron así, el primero en asumir esa denominación estaba en Ayllón No 21, esquina Manzano y data del xix; el segundo, del siglo xx, fue emplazado en Manzano No 4. La proximidad al puente de La Concordia actualmente General José Lacret Morlot parece ser la motivación por la que sus dueños eligieron ese nombre.

Hotel La Diana (1861-1887)

El inmueble donde estuvo instalado aún existe y se localiza en La Plaza de La Libertad, antes de Armas, en Santa Teresa No 15 esquina a Milanés. Desde 1830 funcionaba en el lugar una tienda del mismo nombre.

El primer propietario fue Don Joaquín Ferrer, que en ese mismo año la vende a D. Lope Dávalos; a partir de entonces dueño absoluto por haber comprado el dominio útil. Después de 1880 otros le sucedieron.

Se localizaba en la Calzada de Tirry No 57 y funcionó como hotel, restaurant y café. En el siglo xx 1910 se le referencia como café-fonda y posada con el nombre de Nueva Lonja. Un grabado del edificio se puede observar en el Nomenclator de 1883. Con transformaciones el edificio ha llegado hasta nuestros días y es atípico en el contexto urbano de la Calzada de Tirry.

Hotel Las Delicias (1917)

Hay nombres de establecimientos que se repiten y este no es el primer caso, en ello incide lo sugerente del nominativo, o el prestigio que con el mismo alcanzaron otros. Las Delicias no será una excepción.

En la casa marcada con los números 10 y 12 de la Calle del Medio, se fundó en 1917 un hotel que así se llamó. Su fundador y propietario fue el Sr. Fidel Rivero.

Su antecedente fue la fonda café y posada del mismo nombre de la calle de Jovellanos No. 1.

Existió desde el año de 1829, referencia más antigua que de ella se tiene, y era su propietario José Tejidor. En el mismo año es vendida por disolución de la Sociedad Tejidor y Compañía Tejidor y Buch a Tomás Galup quien a partir de ese momento fue su propietario.

Ya en 1861 se puede localizar en Jovellanos 4 y 6, clasificado como Hotel León de Oro y se anuncia en la prensa que a partir de marzo de ese mismo año el edificio sería reedificado.

El Louvre y el París, fundados en las últimas décadas del xix llegaron a la segunda mitad del xx manteniendo el nombre con que se dieron a conocer. Merecen consideración especial. Hablar de Matanzas, es hablar de estos importantes hoteles de la ciudad que se hermanaron en época, en lujo, en buen gusto y en la exquisitez de sus servicios. Sus nombres no fueron escogidos por azar, todo lo que venía de Francia era exquisito y refinado; presencia francesa que en denominaciones de establecimientos comerciales constituía carta de presentación.

El Louvre, que es el que nos ocupa, tuvo su antecedente en la Fonda y Posada del mismo nombre, propiedad de Escalante y Hnos., ubicada en Gelabert 4 y 6. La prensa lo anuncia por primera vez en 1876.13 Peregrino de la ciudad, en la misma calle pasó de un local a otro, en cada uno de ellos hizo historia, así llegó a Milanés No 47 y aquí se quedó frente a la antigua Plaza de Armas hoy Parque de La Libertad.

Hotel Río Mar (1896-1957)

Frente a la Plaza de la Vigía con el No1 de la calle Río y muy próximo a la desembocadura del San Juan, su nombre hizo honor al emplazamiento del inmueble en que se instaló. 

De singular belleza, en la década del 40 del siglo xix ya formaba parte del conjunto de edificios que hoy caracterizan y conforman la imagen arquitectónica de la entonces Plaza de Colón, hoy de la Vigía.

El Hotel Velasco abrió sus puertas por vez primera en los inicios del siglo XX bajo la administración del Sr. Luis Velasco, llegando a ser uno de los más modernos de Cuba en su época, distinguido además por su sabrosa comida de prestigio nacional. Este hotel de Matanzas ha sido restaurado muy recientemente y tiene una ubicación privilegiada en el centro histórico de Matanzas

Hotel Yara (1946)

Cada hotel tiene un sello propio, el de este es su nombre de tanto simbolismo y contenido patriótico para los cubanos, aunque responda en este caso al apodo con el que se conocía a JosefaLuz Carballo Benet por haber nacido un 10 de octubre en el año 1901 y ser la esposa de Arganza, el propietario.